El pasado jueves 16 de mayo, entró en vigencia la Ley Especial de Migración y de Extranjería, con ello la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) podrá impulsar proyectos enmarcados en la modernización y simplificación de los servicios migratorios a través de un enfoque de seguridad nacional y fronteriza.

La Frontera Las Chinamas, es uno de los puntos fronterizos de mayor demanda en El Salvador, a diario, en este recinto entran y salen alrededor de 6 mil personas, mensualmente son más de 190 mil movimientos migratorios y al año las cifras rondan casi los 2 millones de registros; por ello es imprescindible para esta Dirección General buscar e implementar medidas que garanticen que los procesos de control migratorio sean expeditos pero a la vez cumplan todas las medidas de seguridad necesarias para permitir el ingreso o salida de personas.

En razón a lo anterior, la institución migratoria ha implementado la tecnología biométrica en los equipos informáticos de la frontera salvadoreña, dotando a los oficiales migratorios de equipo tecnológico vanguardista que les facilitará realizar el control migratorio y acortar los tiempos de atención a cada persona, nacional y extranjera; además se ha adecuado un área donde se instalaron 4 kioscos donde los usuarios podrán realizar su control migratorio de manera personal, para su utilización únicamente deben cumplir con dos requisitos, ser salvadoreños mayores de 18 años y portar Pasaporte o Documento Único de Identidad (DUI) vigentes y en buen estado.

La inversión para llevar a cabo y poner en función este servicio asciende a un monto aproximado de 800 mil dólares, los cuales fueron cubiertos con fondos propios de la institución y con fondos de la contribución especial para la seguridad, con esto se realizó la compra de servidores ASIS, sistemas de almacenamiento, lectores de documentos y de huellas dactilares, cámaras web y licencias de operación;  además la Oficina Internacional de Asuntos Antinarcóticos y Procuración de Justicia (INL por sus siglas en inglés) ha donado equipo y recursos a la DGME para la implementación de esta tecnología en diferentes puntos fronterizos del país.

Este proyecto se suma al ya instaurado “Paso Ágil” entre las Repúblicas de El Salvador y Guatemala, el cual permite que las personas que transitan entre ambas naciones, únicamente realicen el control migratorio en el país de salida, ya que las oficinas migratorias comparten sus registros en tiempo real con el vecino país.

De esta manera la Dirección General de Migración y Extranjería da cumplimiento a las exigencias que la nueva Ley Especial dispone para la realización del control migratorio y la regulación de ingreso y salida de personas del territorio nacional, a la vez contribuye con su función de apoyar en la seguridad nacional.

 

 

 

Ahuachapán, miércoles 29 de mayo de 2019